Quimagro y Antonio Vega encaran la corrupción

Walter Araujo, José Luis Merino y el abogado Nelson García, son los defensores del empresario salvadoreño, cuya reputación es cuestionable.

Antonio Vega tiene como socios en este caso a personas que carecen de moralidad notoria, lo cual pone en tela de juicio los argumentos del empresario y dueño de Quimagro.

La corrupción que salpica a estos personajes no es ignorada por Vega, por el contrario, esa corruptela que denunció en el pasado, hoy es su llave maestra para recibir 49 millones de dólares por supuestos daños ocasionados por uno de los bancos, al cual quedo debiendo un préstamo por 350 mil colones en 1984 y que nunca pagó.

Para obtener este beneficio económico, asegura su alianza con Araujo, Merino y García, todos con un pasado oscuro, pero convenientes para el empresario de Quimagro.

Araujo es un exmagistrado electoral, militante político que se mueve donde más le ofrezcan, por lo tanto, no tuvo inconvenientes en aceptar ser socio estratégico con Vega para montar toda una campaña de ataque contra el banco y los abogados.

Usando sus redes sociales y su programa Toda Verdad, el exmagistrado electoral, milito en Arena y Gana, que no pudo demostrar a la sección de Probidad la procedencia de 1.4 millones en su patrimonio, se convierte en el héroe de Vega de la noche a la mañana.

El ahora militante y defensor de Nuevas Ideas, también figura en la lista de corruptos del Triángulo Norte, elaborada por el Departamento de Estados de Estados Unidos y lo acusa de lesionar el proceso democrático por la insurrección contra la Asamblea Legislativa y amenazas a diputados.

Sin embargo, Araujo es útil para manipular la información a favor de Antonio Vega e incitar a la violencia, incluso llegar hasta amenazas contra los opositores de su nuevo patrón.

Otro aliado es el exguerrillero Merino, quien mueve las piezas de ajedrez dentro de la Sala de lo Constitucional para favorecer a Quimagro con una resolución “manoseada” e incluido en la lista Engel.

Según el informe estadounidense, el comandante “Ramiro” está involucrado por actos de corrupción y se le cuestiona el desvió de $400 millones de dinero de Alba Petróleos hacia cuentas offshore en Panamá, junto con su hermano, Ismael Merino Cabrera.

Por su parte, Nelson García, conocido como el porno abogado y su afinidad por Bukele, es otro aliado incondicional de Vega y junto a Araujo hacen la dupla de la perfecta corrupción para obtener grandes ganancias con el caso Quimagro.

Tras conocerse las nuevas amistades que defienden al dueño de empresa de fertilizantes y el pago de noticias falsas en periódicos como El Independiente y medios afines al gobierno, entre ellos el Blog, La Noticia y la Huella, los usuarios en redes sociales expresaron sus dudas sobre la veracidad de Vega.

Algunos señalaron que Antonio Vega compra “ fichitas” para desprestigiar y comprar voluntades para lucrarse de un juicio histórico vencido en los tribunales y resucitarlo con la corrupción que gobierna el país de El Salvador.